Diario de Viaje #2- Paraguay: tenés que sentirlo/ Paraguai: você tem que senti-lo.

Diario de Viaje #2- Paraguay: tienes que sentirlo

Al entrar en Py por Ciudad del Este hay un afiche con el slogan del país: Paraguay, tenés que sentirlo. Yo pensé: que cliché!, Pero después de pasar cuasi dos semanas en el país, no creo que podría haber un mejor consejo para todos que llegan a esta tierra roja. Lo que podría ser obvio, es para pocos que tienen capacidad de sensibilidad. Para realmente conocer Paraguay hay que esforzarse.

Empezamos por la pregunta: Al final que se sabe de Paraguay? Cuantos mochileros le ponen en su itinerario recorriendo Latino América? Cuanto se discute  su historia rica, su pérdida de territorio para varios países, sus dictaduras? País ubicado en medio de dos grandes: Argentina y Brasil, con un clima suficientemente cálido, muchas veces se olvidan de mirarlo, discutirlo, conocerlo.

En mi primer día en este país conocí el Salto de Monday, una cascada intensa que hay en el país, entonces supe que de alguna manera esa obra de la naturaleza significaría algo. Y asi pasé mis días entre Ciudad del Este, Areguá y Asunción, intentando descifrar el misterio de los Saltos y de cómo sentir el Paraguay.

El primero lugar donde la belleza y autenticidad paraguaya se esconden es en su idioma. De un español simpático con alargamiento de vocales en palabras señalando distancias (por ejemplo: leeejos,alláááá), su R fuerte y principalmente el jópara, que es la práctica de hablar español mezclado con guaraní. El jopara es esencial para cualquier persona que quiera realmente entender lo que dicen los paraguayos,  y así abre la primera puerta para sentir a este pueblo. Una puerta que no tiene que ver apenas con Paraguay pero con el pueblo guaraní, que además de referirse a un idioma se refiere a un pueblo originario, que estaba por allí mucho antes de la colonización, y que es un pueblo tremendamente filosófico y espiritual, hecho que se puede comprobar gracias a la profundidad de los significados de sus palabras. Les dejo acá mis favoritas:

Mita’i- Bebé(conocido tb. como criatura en español paraguayo) Gua’u-Mentira/Hacer de Cuenta    Ja’ha- VamosTekoporã – Forma de Ser Techa ga’u- Extrañar demasiado

Nada me instigó más en toda mi estadía de lo que los guaranís. Fui atrás de su arte, su historia, su diversidad. Así descubrí que en la escuela los niños aún aprenden guaraní, que existen músicas lindas en ese idioma y que su arte es una de las más lindas del continente. Gracias a mi amiga artista Gabriela que tiene un gran conocimiento en esta área, yo pude conocer un poco de la cerámica paraguaya y arte barroca por ejemplo. Y así esta primera puerta me hizo sentir Paraguay bien, cerca de la tierra, de los orígenes.

La segunda señal de sentimiento en relación al Paraguay estaba en los muros del centro de Asunción. Denuncias políticas,  palabras regionales e indagaciones difundidas en paredes de todos tipos. Ya había visto muchos escritos en otros países, pero eso me llamó más la atención en Paraguay, porque parecía tener un carácter único. Parecían que esas palabras eran la única manera de protesta segura, la mejor manera de manifestarse, en un país sombreado por la corrupción (como toda LatinoAmérica). Fue gracias a eses muros que pude percibir a un Paraguay también sombrío, dominado por empresarios y por el Partido Colorado, por miedo, falta de seguridad, y por la carga histórica de la dictadura de Stroessner, que viene hasta hoy, ya que son los mismos en el gobierno (menos en 2008, cuando entro Lugo que pronto fue sacado). Al percibir esa sensación no sé porque me vino a la cabeza la figura del Mita’i (niño paraguayo), pues son herederos de esta tierra y al mismo tiempo su futuro. Y estaban por todos lados, en el barrio pobre atrás del Cabildo jugando a la pelota, saliendo de las escuelas, y en las calles pidiendo plata. Si bien que se encuentra pobreza por todos lados de Latino América, cuando uno está fuera de su casa, es más fácil percibir esos caminos. Esa fue la puerta más difícil de pasar, principalmente cuando presencié a un niño indígena caído en la costanera de la Ciudad del Este, intentando oler el crack que estaba tirado al suelo, esta imagen no salió de mi cabeza.

 

Igual ese sentimiento doloroso que pude sentir me llevo hacia el otro extremo. ¿Que se hace con tanto dolor tan mal resuelto ? Se transforma en resistencia, en lucha y en amor. Y esa fue la manera de sentir Paraguay que más fuerte me pareció.  Para vencer eses dolores encontré jóvenes en la calle haciendo música desde rock hasta rap pidiendo un cambio al país,   presencié el concierto de Ricardo Flecha (cantor social que resistió la dictadura) y su público principalmente viejitos alzando la bandera del pueblo paraguayo con el corazón y la voz, vi jóvenes del TECHO colectando dinero para hacer casas, y recibí amor de los amigos y familias que me acogieron en este país tan simpático.

 Mbeju

Mbeju

 Juntamente con este amor, la última puerta que me ayudó a sentir Paraguay tiene que ver con la gastronomía paraguaya. Por todos lados hay gente vendiendo Chipa, Chipa Piru, Chipa Guazu, Sopa Paraguaya, Mbejú, Pasta Floja, Empanada. Además de las increíbles bebidas: el cocido negro o con leche y el tereré con diferentes remedios.  Encontré en esas comidas ricas además de amor, orgullo por todo lo que es Paraguay.

 

 

 

Así después de este breve periodo en este país pude por fin sentirlo y comprender que es difícil sentirlo por la profundidad y fragilidad de todo lo que es LatinoAmérica y que sentirlo se parece como a los Saltos del Monday, algo fuerte pero escondito en los recónditos de la naturaleza. Jajohecha peve Paraguay!! (Nos vemos Paraguay!!)



Diário de Viagem #2- Paraguai: você tem que senti-lo.

Ao entrar no Paraguay por Ciudad del Este tem um carta com o slogan do país: Paraguay, você tem que senti-lo. Eu pensei: que clichê! Mas depois de passar quase duas semanas nos país, não creio que poderia haver um melhor conselho para todos que chegam a essa terra vermelha. O que poderia ser óbvio, é para poucos que tem a capacidade de sensibilidade. Para realmente conhecer o Paraguai há que se esforçar.

Começamos pela pergunta: Ao final o que se sabe do Paraguay? Quantos mochileiros o colocam no seu itinerário percorrendo a América Latina? Quanto se discute de sua história rica, sua perda de território para vários países, suas ditaduras ? País localizado no meio de dois grandes: Argentina e Brasil, com um clima suficientemente quente, muitas vezes esquecem de olhá-lo, discuti-lo e conhece-lo.

No meu primeiro dia nesse país conheci o Salto de Monday, uma cascata intensa que existe no país, então soube que de alguma maneira essa obra da natureza significaria algo. E assim passei meus dias entre Ciudad del Este, Areguá e Assunção, tentando decifrar o mistério dos Saltos e de como sentir o Paraguay.

O primeiro lugar onde a beleza e a autenticidade paraguaia se escondem é no seu idioma. De um espanhol simpático com prolongamento de vogais em palavras sinalizando distância ( por exemplo: leeejos, alláááá), seu R forte e principalmente o Jopara, que é a prática de falar español misturado com guaraní. O Jopara é essencial para qualquer pessoa que queira realmente entender o que dizem os paraguaios, e assim se abre a primeira porta para sentir a este povo. Uma porta que não tem que ver apenas com Paraguay mas com o povo guarani, que além de se referir a um idioma se refere a um povo originário, que estava alí muito antes da colonização, e que é um povo tremendamente filosófico e espirtual, feito que pude comprovar graças a profundidade dos significados das suas palavras, lhes deixo aqui minhas favoritas:

Mita’i- Bebê(conhecido tb. como “criatura” em espanhol paraguaio) Gua’u-Mentira/Fazendo de contaJa’ha- VamosTekoporã – Forma de Ser Techa ga’u- Saudade extrema

Nada me instigou mais em toda a minha estadia do que os guaranis. Fui atrás da sua arte, sua história, sua diversidade. Assim descobri que na escola as crianças ainda aprendem guarani, que existem músicas lindas nesse idioma e que sua arte é uma das mais lindas do continente. Graças a minha amiga artista Gabriela que tem um grande conhecimento nessa área, eu pude conhecer um pouco da cerâmica paraguaia e arte barroca por exemplo. E assim essa primeira porta me fez sentir Paraguai bem, cerca da terra, das origens.

O segundo sinal de sentimento em relação ao Paraguai estava nos muros do centro de Assunção. Denuncias políticas, palavras regionais e indagações espalhadas em paredes de todos tipos. Já havia visto muitos escritos em outros países, mas isso me chamou mais a atenção no Paraguai, porque parecia ter um caráter único. Parecia que essas palabras eram a única maneira de protesto seguro, a melhor maneira de se manifestar, em um país sombreado pela corrupção (como toda a América Latina). Foi graças a esses muros que pude perceber a um Paraguay também sombrío, dominado por empresários e pelo Partido Colorado, por medo, falta de segurança, e pela carga história da ditadura de Stroessner, que vem até hoje, já que continuam os mesmos no governo (menos em 2008, quando entrou Lugo que logo foi retirado). Ao perceber essa sensação não sei porque me veio na cabeça a figura do Mita’i (criança paraguaia), pois são herdeiros dessa terra e ao mesmo tempo seu futuro. E estavam por todos lados, no bairro pobre atrás do Cabildo jogando bola, saindo das escolas e nas ruas pedindo dinheiro. Se bem que se encuentra pobreza por todos os lados da América Latina, quando alguém está fora da sua casa, é mais fácil perceber esses caminhos. Essa foi a porta mais difícil de passar, principalmente quando presenciei a um menino indígena caído na avenida da Ciudad del Este, tentando cheirar o crack que estava jogado no chão, essa imagem não saiu da minha cabeça.

Igual esse sentimento doloroso que pude sentir me levou até outro extremo. O que se faz com tanta dor mal resolvida? Se transforma em resistência, em luta e em amor. E essa foi a maneira de sentir o Paraguai que mais forte me apareceu.  Para vencer essas dores encontrei jovens na rua fazendo música desde rock até rap pedindo uma mudança para o país, presenciei o show de Ricardo Flecha (cantor social que resistiu a ditadura) e seu público principalmente velhinhos levantando a bandeira do povo paraguaio com o coração e a voz, vi jovens de TECHO coletando dinheiro para fazer casas, e recibi amor dos amigos e família que me receberam nesse país tão simpático.

 Mbeju

Mbeju

Juntamente com este amor, a última porta que me ajudou a sentir Paraguay tem haver com a gastronomia paraguaia. Por todos lados há gente vendento Chipa, Chipa Piru, Chipa Guazu, Sopa Paraguaya, Mbejú, Pasta Floja, Empanada. Além das incríveis bebidas: o cocido negro o com leite e o tereré com diferentes remédios. Encontrei nessas comidas deliciosas além de amor, orgulho por tudo que é o Paraguai.

 

Assim depois deste breve período nesse país pude por fim senti-lo e compreender que é difícil senti-lo pela sua profundidade e fragilididade de tudo o que é América Latina e que senti-lo se parece como aos Saltos del Monday, algo forte mas escondido nos recônditos da natureza. Jajohecha peve Paraguay!! (Nos vemos Paraguai) !!